Conoce a Kim: Un lazo inquebrantable con Pasitos
En Pasitos de Luz reconocemos el esfuerzo de quienes dedican su tiempo a los niños. Cada acción deja una huella profunda en sus vidas. Hoy compartimos la historia de Kim Larabie, quien llegó hace siete años con el deseo de ayudar y se convirtió en parte esencial de esta comunidad.
Después de jubilarse del gobierno en Columbia Británica, Kim decidió viajar a México con el deseo de hacer voluntariado. Tras pasar por Cabo San Lucas, llegó a Puerto Vallarta en busca de un lugar donde pudiera ayudar de verdad.
Fue a través de un grupo de Facebook donde encontró a Pasitos de Luz, un nombre que resonó con ella de inmediato. Desde el primer día, supo que había llegado al lugar correcto.
Su primera impresión lo dijo todo:
“Ver a los niños llegar y conocer las instalaciones fue algo increíble. No podía creer que existiera un lugar así.”
Fue entonces cuando supo que quería ser parte de esta historia.
A lo largo de estos años, ha dedicado la mayor parte de su tiempo al área de niñeras, donde encontró su vocación. Aunque al principio trabajó con niños mayores, cuando le pidieron apoyo en Niñeras, lo hizo sin dudarlo.
Durante su tiempo en Pasitos, creó un vínculo muy especial con dos niñas: Irlanda y Fernanda. Compartieron momentos, celebraciones y experiencias que marcaron su vida. Sin embargo, enfrentaron tiempos difíciles cuando los padres de las niñas trascendieron después de la pandemia.
Gracias al apoyo de Pasitos de Luz, las niñas pudieron recibir los cuidados y la atención que necesitaban. Con el tiempo, tuvieron que mudarse fuera de Puerto Vallarta, pero Kim nunca ha dejado de pensar en ellas y mantiene la esperanza de reencontrarlas algún día.
El poder de dar, acompañar y encontrar un propósito en los demás:
A pesar de los momentos difíciles que enfrentaron, Kim siempre estuvo presente, apoyando y acompañando.
“Espero con todo mi corazón volver a encontrar a Irlanda y Fernanda y traerlas de vuelta a Pasitos. Este es su hogar, aquí es donde pertenecen.”
— Kim Larabie
Para Kim, Pasitos de Luz es más que un voluntariado:
Es una familia, un propósito y un lugar donde el amor se vive todos los días.
Si tuviera que describir a Pasitos de Luz en una sola palabra, sin duda elegiría inclusión.
Hoy continúa siendo una pieza clave en la vida de muchos niños, demostrando que cada persona puede hacer la diferencia.
Cuando alguien le pregunta sobre el voluntariado, su respuesta es siempre la misma:
¡Hazlo!
“Tu vida cambiará para siempre. El amor que estos niños tienen para dar es infinito. Es amor puro. No piden nada, solo aman con el corazón.”
— Kim Larabie
La historia de Kim es solo una de las muchas que nacen en Pasitos de Luz. Cada día, nuevas manos se suman para transformar vidas.
Tú también puedes hacer la diferencia. No importa el tiempo o la experiencia, cada acción cuenta.
Si deseas ser voluntario o conocer cómo ayudar:
WhatsApp:
322 135 6302
Formulario de registro:
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