25 años de Pasitos de Luz

Celebrando 25 Años de Amor y Transformación

En Pasitos de Luz celebramos 25 años de amor, esfuerzo y compromiso con niños con discapacidad y sus familias.

A lo largo de este camino, hemos sido testigos de historias que inspiran, de avances que transforman vidas y de una comunidad que nunca deja de creer.

Este aniversario no solo marca el paso del tiempo, sino el impacto de cada persona que ha sido parte de esta misión.

Este aniversario fue un momento para compartir, aprender y celebrar juntos. Desde recorridos por Casa Connor hasta actividades llenas de creatividad, cada instante reflejó la esencia de Pasitos de Luz: una comunidad unida por el amor y la esperanza.

Ver a los niños participar, crear y disfrutar nos recuerda que cada paso que damos juntos deja una huella. Hoy, más que nunca, confirmamos que tú también eres parte de todo lo que hemos sembrado.

¡Gracias!

Gracias por confiar en nosotros, por hacer posible nuestra misión y por creer que cada niño merece desarrollar su máximo potencial.

Gracias por hacer posible que muchas familias reciban el apoyo que necesitan y por ser parte de esta historia.

— La Familia Pasitos de Luz

Conociendo a Norma Joya

Norma Pasitos de Luz

Desde el inicio de Pasitos de Luz, Norma Joya ha sido una parte fundamental de esta gran familia. Llegó como madre en busca de apoyo para su hijo con parálisis cerebral, sin imaginar que también encontraría un propósito de vida.

Su mayor deseo era ver a su hijo recibir la rehabilitación que necesitaba, y en ese proceso descubrió que no estaba sola. Como muchas otras mamás, comenzó ayudando en lo necesario para que este proyecto siguiera creciendo.

Con el tiempo, Norma se integró al área de cocina, sin experiencia previa. Fue guiada por la fundadora, quien le enseñó con paciencia y cariño. Hoy, junto con su equipo, prepara alimentos que no solo nutren, sino que también llenan de energía a cada niño.Para ella, cocinar es una forma de cuidar. Cada platillo representa amor, dedicación y bienestar para todos los que forman parte de Pasitos.
Norma cocina Pasitos de Luz
Norma historia Pasitos de Luz

Pasitos de Luz se convirtió en su hogar. Su hijo vivió 21 años rodeado de cuidados y amor, logrando avances que transformaron su calidad de vida.

Aunque su hijo trascendió en 2018, Norma decidió quedarse  el recuerdo sigue presente en su corazón y en todo lo que hace.

Hoy continúa dando lo mejor de sí cada día, encontrando en este lugar una familia, un propósito y una forma de seguir ayudando a otros niños. Su historia es un reflejo de entrega, amor y resiliencia.
Cuando entré a Pasitos lo hice motivada por mi hijo… y aquí me quedé. Me gustaría que me recuerden como alguien que dio todo su esfuerzo, una buena trabajadora, pero sobre todo, como alguien que amó estar aquí. ✨ — Norma Joya

Conoce a Kim: Un lazo inquebrantable con Pasitos

En Pasitos de Luz reconocemos el esfuerzo de quienes dedican su tiempo a los niños. Cada acción deja una huella profunda en sus vidas. Hoy compartimos la historia de Kim Larabie, quien llegó hace siete años con el deseo de ayudar y se convirtió en parte esencial de esta comunidad.

Kim Pasitos de Luz

Después de jubilarse del gobierno en Columbia Británica, Kim decidió viajar a México con el deseo de hacer voluntariado. Tras pasar por Cabo San Lucas, llegó a Puerto Vallarta en busca de un lugar donde pudiera ayudar de verdad.

Fue a través de un grupo de Facebook donde encontró a Pasitos de Luz, un nombre que resonó con ella de inmediato. Desde el primer día, supo que había llegado al lugar correcto.

Su primera impresión lo dijo todo:

“Ver a los niños llegar y conocer las instalaciones fue algo increíble. No podía creer que existiera un lugar así.”

Fue entonces cuando supo que quería ser parte de esta historia.

A lo largo de estos años, ha dedicado la mayor parte de su tiempo al área de niñeras, donde encontró su vocación. Aunque al principio trabajó con niños mayores, cuando le pidieron apoyo en Niñeras, lo hizo sin dudarlo.

Kim voluntaria Pasitos de Luz
Kim historia Pasitos de Luz

Durante su tiempo en Pasitos, creó un vínculo muy especial con dos niñas: Irlanda y Fernanda. Compartieron momentos, celebraciones y experiencias que marcaron su vida. Sin embargo, enfrentaron tiempos difíciles cuando los padres de las niñas trascendieron después de la pandemia.

Gracias al apoyo de Pasitos de Luz, las niñas pudieron recibir los cuidados y la atención que necesitaban. Con el tiempo, tuvieron que mudarse fuera de Puerto Vallarta, pero Kim nunca ha dejado de pensar en ellas y mantiene la esperanza de reencontrarlas algún día.

A pesar de los momentos difíciles que enfrentaron, Kim siempre estuvo presente, apoyando y acompañando.

“Espero con todo mi corazón volver a encontrar a Irlanda y Fernanda y traerlas de vuelta a Pasitos. Este es su hogar, aquí es donde pertenecen.” — Kim Larabie

Para Kim, Pasitos de Luz es más que un voluntariado:

Es una familia, un propósito y un lugar donde el amor se vive todos los días. Si tuviera que describir a Pasitos de Luz en una sola palabra, sin duda elegiría inclusión.

Hoy continúa siendo una pieza clave en la vida de muchos niños, demostrando que cada persona puede hacer la diferencia.

Kim comunidad Pasitos de Luz
Cuando alguien le pregunta sobre el voluntariado, su respuesta es siempre la misma:

¡Hazlo!

“Tu vida cambiará para siempre. El amor que estos niños tienen para dar es infinito. Es amor puro. No piden nada, solo aman con el corazón.” — Kim Larabie

La historia de Kim es solo una de las muchas que nacen en Pasitos de Luz. Cada día, nuevas manos se suman para transformar vidas.

Tú también puedes hacer la diferencia. No importa el tiempo o la experiencia, cada acción cuenta.

Si deseas ser voluntario o conocer cómo ayudar:

Correo electrónico:
WhatsApp: 322 135 6302
Formulario de registro: Haz clic aquí para registrarte